Trauma infantil

Procedencia de los apuntes

Desarrollo de las ocho diapositivas fotografiadas del archivo «truamainfantil.zip» y de las anotaciones de clase preexistentes. Las referencias D1–D8 identifican las fotografías en el apartado final. Los recuadros Aclaración clínica y los párrafos con fuentes externas añaden contexto o matizan simplificaciones del curso.

1. Particularidades del niño

Base: D1.

El esqueleto infantil está en crecimiento. Esto modifica tanto el aspecto de las radiografías como los patrones de fractura y el tratamiento.

Fisis y remodelación

  • Fisis o placa de crecimiento: región cartilaginosa entre metáfisis y epífisis que permite el crecimiento longitudinal. La diapositiva insiste en protegerla: «SAGRADA».
  • Una lesión fisaria puede producir un cierre prematuro. Si el cierre es parcial, el crecimiento desigual puede originar deformidad angular; la imagen del curso muestra este mecanismo.
  • Gran capacidad de remodelación ósea: el hueso puede corregir parte de la deformidad durante el crecimiento. Esto permite aceptar determinadas alineaciones que serían menos tolerables en un adulto.
  • La remodelación no equivale a que cualquier desplazamiento sea aceptable. La edad y el crecimiento restante condicionan las tolerancias; se detallan para el antebrazo en el apartado 5.

Aclaración clínica — Importa la localización

El pronóstico y las tolerancias no se deducen solo de la edad o del número de Salter-Harris. Por ejemplo, el radio distal conserva mayor capacidad de remodelación cuando queda suficiente crecimiento; cerca de la madurez se acepta menos deformidad. Los límites de una localización no deben trasladarse automáticamente a otra. RCH: lesiones fisarias del radio distal.

Exploración

La indicación práctica del curso es ir de menos a más dolor: empezar por la observación y las zonas menos dolorosas, dejando la región lesionada para el final. La colaboración puede ser limitada y el niño puede expresar la lesión evitando mover la extremidad o apoyar.

Como ampliación, recoger el mecanismo del traumatismo y localizar la lesión; describir en la radiografía el hueso, el segmento, el patrón y la deformidad —angulación, traslación y rotación—. Esta descripción permite interpretar correctamente una «fractura infantil». RCH: evaluación de fracturas.

2. Lesiones fisarias: Salter-Harris

Base: D1–D2.

Las lesiones fisarias afectan a la placa de crecimiento. En este contexto, el curso utiliza el término epifisiólisis; debe distinguirse de la epifisiólisis femoral proximal del adolescente, tratada en el apartado de cadera.

Clasificación y regla SALTR

TipoRecorrido de la lesiónRegla de la diapositivaQué recordar
ISolo por la fisisS — StraightSeparación a través de la placa de crecimiento.
IIFisis + metáfisisA — AboveEl trazo sale hacia el lado metafisario.
IIIFisis + epífisis, hasta la superficie articularL — LowerLesión intraarticular.
IVMetáfisis + fisis + epífisis, hasta la articulaciónT — ThroughAtraviesa los tres componentes.
VCompresión/aplastamiento de la fisisR — cRushRiesgo de cierre fisario prematuro.

La regla describe la relación con la fisis: Above = metáfisis y Lower = epífisis; no depende de cómo esté girada la imagen.

Pronóstico y tratamiento: esquema del curso

TiposMensaje de la diapositivaInterpretación para el estudio
I–IIPronóstico «excelente»; inmovilizaciónEl esquema destaca el manejo conservador, pero no especifica el desplazamiento.
III–IVPronóstico «bueno», vigilancia de artrosis; reducciónLa extensión articular exige prestar atención a la congruencia de la articulación.
VPeor pronóstico; cierre fisario prematuroEl problema principal es la alteración posterior del crecimiento.

Aclaración clínica — La clasificación no basta para elegir tratamiento

En el radio distal, las lesiones I–II desplazadas pueden precisar reducción; las III–IV requieren valoración por COT y con frecuencia fijación. Una tipo I puede ser poco visible en la radiografía y una tipo V reconocerse después por alteración del crecimiento. Las categorías de pronóstico del curso son orientativas, no garantías. RCH: lesiones fisarias del radio distal.

3. Fracturas en rodete y en tallo verde

Base: D3.

CaracterísticaRodete o torusTallo verde
PatrónAbombamiento de la cortical por compresiónFractura incompleta: se rompe una cortical y el otro lado se deforma.
Idea visualEl hueso se «abolla»Una rama verde se dobla y se rompe parcialmente.
AlineaciónHabitualmente sin angulación significativaPuede existir angulación y desplazamiento.
Tratamiento mostrado en el cursoFérula, 2–3 semanasYeso, 3–4 semanas

Para recordar: que una fractura sea incompleta no significa que todas las fracturas incompletas tengan la misma estabilidad o el mismo tratamiento.

Aclaración clínica — Los plazos dependen de la lesión

Las 3–4 semanas del tallo verde son el dato de la diapositiva, no una duración universal. Para fracturas diafisarias de antebrazo en tallo verde, RCH contempla inmovilización hasta unas 6 semanas y controles de alineación. La localización y la evolución cambian el seguimiento. RCH: seguimiento de fracturas diafisarias de radio y cúbito.

4. Fractura supracondílea de húmero

Base: D4 y anotaciones de clase.

El curso la destaca entre los 5–7 años. Las tres prioridades son exploración neurovascular, interpretación radiológica y clasificación del desplazamiento.

Exploración neurovascular antes y después

Registrar la situación antes y después de la reducción o inmovilización. La diapositiva insiste en:

  • Nervio interóseo anterior, ilustrado con el gesto de «OK».
  • Posible neuropraxia del radial o del mediano.
  • Pulsos y relleno capilar.

El gesto de «OK» explora la flexión de la falange distal del pulgar y del índice; ayuda a valorar el interóseo anterior, rama motora del mediano. No sustituye la exploración del resto de nervios.

Como ampliación, documentar función motora y sensibilidad de la mano, además de temperatura, relleno y pulso. La valoración debe describir tanto perfusión como presencia o ausencia de pulso. POSNA: fracturas supracondíleas.

Signo de la almohadilla grasa posterior

La «vela posterior» de las anotaciones corresponde a la visualización de la almohadilla grasa posterior en la radiografía lateral del codo.

Aclaración clínica — No es simplemente «edema negro»

Es un signo indirecto de derrame articular, que desplaza la grasa y la hace visible. Tras un traumatismo, obliga a sospechar una fractura oculta aunque no se identifique el trazo. POSNA: fractura supracondílea oculta y signo de la grasa posterior.

Clasificación de Gartland

La diapositiva resume la clave como «cortical posterior». La clasificación se aplica a las fracturas supracondíleas en extensión; la descripción del tipo IV corresponde a su ampliación modificada.

TipoHallazgo principal
ISin desplazamiento.
IIAngulación, con conservación de una bisagra cortical posterior.
IIIDesplazamiento completo, sin contacto cortical.
IVInestabilidad en flexión y extensión por pérdida de la contención perióstica.

Definiciones contrastadas con POSNA: Gartland modificado.

Tratamiento: qué matizar del esquema

Diapositiva: «conservador en tipos I y II» y «RCFI en tipos III y IV». En este contexto, RCFI se refiere a reducción cerrada y fijación interna, habitualmente con agujas percutáneas.

Aclaración clínica — Un tipo II necesita valoración por COT

El tipo I suele tratarse con inmovilización. El tipo II requiere valoración especializada: algunos admiten reducción e inmovilización, mientras que una deformidad coronal significativa exige una estrategia como la del tipo III. El tipo III precisa reducción y fijación percutánea. No debe interpretarse la diapositiva como «todos los tipo II son conservadores». RCH: manejo de la supracondílea.

Como ampliación práctica, son motivos de valoración urgente la mano isquémica, ausencia de pulso, déficit neurológico, lesión abierta o tumefacción importante. La flexión excesiva del codo inmovilizado puede comprometer la circulación. RCH: signos de alarma e inmovilización.

Relacionado: Síndrome compartimental.

5. Fracturas de antebrazo

Base: D5.

La diapositiva destaca dos determinantes del manejo: edad y angulación. Añade una tabla de rotación y aposición en bayoneta, y muestra una fractura de ambos huesos del antebrazo.

Tolerancias de reducción mostradas en el curso

Grupo de la diapositivaAngulaciónMalrotaciónAposición en bayoneta
0–10 años<15°<45°Sí, si el acortamiento es <1 cm.
≥10 años<10°<30°No.
Cercano a madurez esquelética, <2 años de crecimiento restante0°0°No.

La aposición en bayoneta describe fragmentos superpuestos, con desplazamiento y acortamiento. No equivale a una angulación.

Aclaración clínica — Contexto de la tabla

Son referencias para fracturas diafisarias de antebrazo; no deben usarse como límites universales para todas las fracturas de muñeca. La fotografía solapa los grupos en los 10 años. POSNA los expresa como ≤10 y >10 años, con límites similares. La madurez, la localización y la estabilidad requieren valoración individual; el «0°» final se conserva como objetivo estricto del esquema docente. POSNA: fracturas diafisarias de radio y cúbito.

Inmovilización

La diapositiva indica yeso braquiopalmar, que incluye el codo, y tacha un yeso corto de antebrazo. El mensaje se refiere al patrón diafisario mostrado y a la necesidad de controlar el antebrazo; no debe generalizarse al rodete distal del apartado 3.

El seguimiento también importa: una reducción inicialmente aceptable puede perderse dentro del yeso. Los controles permiten detectar desplazamiento y comprobar el ajuste de la inmovilización. RCH: seguimiento de fracturas diafisarias.

6. Dolor de cadera y cojera

Base: D6–D7 y anotaciones de clase.

Diagnóstico diferencial orientado por edad

Las edades son las destacadas en la diapositiva: orientan, pero no excluyen otros diagnósticos.

EntidadEdad orientativa del cursoPresentación destacadaImagen o dato clave del curso
Artritis séptica o inflamatoria<3 años, con énfasis en <2Inicio brusco, dolor intenso, fiebre, cojera o rechazo del apoyoDerrame en ecografía; marcadores inflamatorios elevados.
Sinovitis transitoria3–8 añosDolor de cadera o muslo y cojera tras infección viral; sin fiebre o febrículaPuede existir derrame ecográfico.
Enfermedad de Perthes4–10 añosDolor y cojera progresivos, inicio insidioso, sin fiebreNecrosis avascular de la cabeza femoral; aplanamiento y esclerosis. La RM puede ayudar en fases precoces.
Epifisiólisis femoral proximal10–16 añosDolor de cadera o ingle, relacionado con actividadAlteración de la fisis proximal femoral.
ApofisitisAdolescencia; el curso la agrupa en 10–16 añosDolor por tracción y actividad, especialmente en deportistasLocalización en una apófisis; diferenciar de avulsión.

La tabla del curso agrupa epifisiólisis y apofisitis en una columna, pero son entidades distintas: la primera afecta a la fisis proximal del fémur; la segunda, a una zona de inserción tendinosa en crecimiento.

Artritis séptica frente a sinovitis transitoria

La combinación destacada es fiebre + dolor intenso + incapacidad para apoyar + elevación de reactantes. El derrame aparece en ambas entidades y debe interpretarse junto con la clínica.

Criterios de Kocher y ampliación con PCR

Criterio clásicoUmbral o hallazgo
Fiebre>38,5 °C
ApoyoIncapacidad o rechazo para apoyar
Leucocitos>12.000/µL —equivale a >12 × 10⁹/L—
Velocidad de sedimentación globular, VSG>40 mm/h

La ampliación de Caird añade la proteína C reactiva, PCR >2 mg/dL, equivalente a >20 mg/L. La VSG y la PCR no son un único criterio intercambiable: el «VSG >40 /// PCR >2» de la diapositiva resume dos marcadores distintos. Caird et al., estudio prospectivo.

Aclaración clínica — Son criterios de sospecha

Los marcadores y las reglas clínicas no confirman ni excluyen por sí solos una artritis séptica. Una PCR baja tampoco la descarta; algunas infecciones, como las debidas a Kingella kingae, pueden tener poca respuesta inflamatoria. PIDS/IDSA: artritis bacteriana pediátrica.

Conducta y osteomielitis

Mensaje de la diapositiva: artritis séptica → punción articular + cirugía + antibióticos intravenosos. Las anotaciones recuerdan buscar osteomielitis.

Ampliación clínica: la valoración por pediatría/COT es urgente. Obtener hemocultivos y, si el estado permite esperar, líquido sinovial antes del antibiótico. Si hay mal estado general o progresión rápida, no retrasar el antibiótico por esperar la punción. El control del foco puede requerir aspiración, lavado o cirugía según articulación y evolución; no todos los casos siguen una técnica única. La RM ayuda cuando se sospecha osteomielitis asociada o se necesita delimitar la extensión de la infección. PIDS/IDSA: diagnóstico y tratamiento.

Relacionado: Artritis — apuntes del curso.

Epifisiólisis femoral proximal

Aclaración clínica: en un adolescente, el dolor puede referirse también a muslo o rodilla. La limitación de rotación interna y la rotación externa obligada al flexionar la cadera orientan el diagnóstico. La sospecha requiere evitar el apoyo y valoración urgente por COT. RCH: epifisiólisis femoral proximal.

La diapositiva menciona ecografía o RM en fases precoces dentro de la columna compartida con apofisitis. Para una posible epifisiólisis, la evaluación comienza habitualmente con radiografías. Si se sospecha deslizamiento agudo, no forzar la posición de rana: se emplean AP de pelvis y lateral cruzada. RCH: evaluación urgente de la epifisiólisis.

Apofisitis, avulsión y «dolores de crecimiento»

Anotación de clase: dolor por tracción en adolescentes y radiografía para descartar avulsión.

  • Apofisitis: dolor de comienzo gradual relacionado con sobreuso, que empeora con actividad y mejora con reposo.
  • Avulsión: lesión por arrancamiento; el comienzo agudo durante un esfuerzo obliga a considerarla. La radiografía ayuda a diferenciarla de la apofisitis.
  • El manejo de la apofisitis incluye reposo relativo y retorno gradual a la actividad según síntomas. RCH: apofisitis de pelvis y cadera.

Aclaración clínica — Separar apofisitis de dolores de crecimiento

Los «dolores de crecimiento» de la anotación original no son sinónimo de apofisitis. Habitualmente son intermitentes, vespertinos o nocturnos, con buen estado general y actividad normal entre episodios. Dolor focal persistente, tumefacción, fiebre o cojera requieren buscar otra causa. RCH: dolores de crecimiento.

7. Sospecha de maltrato infantil

Base: D8 y anotaciones de clase.

La diapositiva insiste en mantener esta posibilidad presente. Señala los siguientes signos de alerta:

  • Fractura de hueso largo, especialmente fémur, en un niño no deambulador.
  • Fracturas costales, especialmente posteriores.
  • Múltiples fracturas en diferentes estadios de consolidación.
  • Petequias, hematomas o quemaduras.
  • Retraso del desarrollo o desnutrición.

Aclaración clínica — Sospecha no equivale a diagnóstico

Ningún patrón de fractura por sí solo demuestra maltrato. Deben valorarse el desarrollo del niño, la historia, el mecanismo propuesto, las lesiones asociadas y posibles causas médicas. Ante una sospecha fundada, documentar los hallazgos y activar la valoración pediátrica y el circuito de protección del centro. RCH/VFPMS: evaluación de fracturas ante sospecha de maltrato.

8. Anotaciones complementarias de clase

Estos temas figuraban en la nota original y se conservan aquí. No hay una diapositiva específica de cada uno en las ocho fotografías recibidas.

Núcleos de osificación

Recordatorio de clase: consultar un atlas para reconocer los núcleos de osificación y no confundir la anatomía del niño con una fractura. El recurso quedó anotado como BoneXray.com; se conserva ese nombre como referencia de clase, sin haberlo utilizado para validar estos apuntes.

Codo de niñera

Anotación original: diagnóstico clínico, hiperpronación palpando la cabeza radial y ausencia de necesidad de radiografía.

Desarrollo contrastado: es una lesión típica del niño pequeño, generalmente de 1–4 años, que deja de usar el brazo. En una presentación típica no hay deformidad, hematoma ni tumefacción relevante. La reducción mediante hiperpronación, con apoyo sobre el codo y palpación de la cabeza radial, es una de las maniobras utilizadas; después se comprueba que vuelve a utilizar la extremidad.

Aclaración clínica — Cuándo cambia la indicación de radiografía

La radiografía no es rutinaria en un cuadro típico, pero sí debe considerarse ante dolor focal importante, hinchazón, hematoma, deformidad, sospecha de otra lesión o fracaso de la reducción. «No necesita Rx» no es una regla aplicable a cualquier niño que no mueva el codo. RCH: codo de niñera.

Fractura de la tuberosidad tibial anterior, TTA

Anotación original: tratamiento quirúrgico con tornillos.

Desarrollo contrastado: la TTA es la inserción del tendón rotuliano. Su avulsión aparece especialmente en adolescentes durante saltos o esfuerzos del aparato extensor; puede causar dolor anterior de rodilla y déficit de extensión.

Las fracturas desplazadas suelen precisar reducción y fijación, frecuentemente con tornillos. Algunas no desplazadas permiten tratamiento conservador en extensión. Debe valorarse la situación neurovascular y vigilar el síndrome compartimental. Por tanto, la frase del curso describe el patrón que requiere cirugía, no todos los casos. POSNA: fracturas de la tuberosidad tibial.

Fractura de toddler

Anotación original: fractura muy fina.

Desarrollo contrastado: fractura habitualmente espiral u oblicua, no desplazada, de la diáfisis distal de la tibia, con peroné íntegro, en niños pequeños que ya caminan, aproximadamente 9 meses–3 años.

Puede manifestarse como cojera o rechazo del apoyo tras un mecanismo de torsión discreto. El trazo puede ser invisible en la radiografía inicial y hacerse evidente después por reacción perióstica, a menudo a los 7–10 días. La sospecha clínica exige seguimiento; el tratamiento es de soporte, con inmovilización según dolor y valoración clínica. RCH: fractura de toddler.

9. Repaso final

Situación o preguntaIdea que debe activar
Niño con fracturaFisis, crecimiento restante y patrón específico.
Salter-HarrisI: fisis; II: metáfisis; III: epífisis; IV: las tres; V: compresión.
Rodete frente a tallo verdeNo comparten necesariamente estabilidad ni duración de inmovilización.
SupracondíleaExploración neurovascular antes y después; recordar interóseo anterior.
Almohadilla grasa posterior tras traumatismoSospechar fractura oculta.
Gartland IIValoración por COT; no asumir tratamiento conservador sistemático.
Fractura diafisaria de antebrazoEdad, angulación, rotación, acortamiento y mantenimiento de la reducción.
Fiebre y rechazo del apoyoConsiderar artritis séptica y osteomielitis.
KocherCuatro criterios clásicos; PCR añadida por Caird, con unidades correctas.
Adolescente con dolor de cadera, muslo o rodillaConsiderar epifisiólisis femoral proximal.
Codo de niñera típicoDiagnóstico clínico; Rx si hay datos atípicos o fracaso de reducción.
Niño pequeño que cojea con Rx inicial normalNo olvidar fractura de toddler.
Fractura en no deambulador o lesiones discordantesValorar posible maltrato, sin concluirlo por un hallazgo aislado.

Errores que evitar

Equiparar cualquier dolor a «crecimiento»; usar la misma tolerancia para todos los huesos; confundir derrame con edema radiográfico; considerar que una Rx normal descarta toda fractura; usar una PCR baja para excluir infección; convertir los plazos y esquemas de las diapositivas en reglas universales.

Fuentes y trazabilidad

Fuente principal: «truamainfantil.zip», facilitado por el usuario, y la nota original «Trauma infantil.md». Orden de las fotografías por nombre y hora de captura:

ReferenciaFotografía del ZIPContenido
D1PXL_20260921_161123120.MP.jpgParticularidades del niño: fisis, remodelación, exploración y fracturas específicas.
D2PXL_20260921_161327383.MP.jpgSalter-Harris y regla SALTR.
D3PXL_20260921_161425545.MP.jpgRodete y tallo verde.
D4PXL_20260921_161510973.MP.jpgFractura supracondílea.
D5PXL_20260921_161626848.MP.jpgFracturas de antebrazo y tolerancias.
D6PXL_20260921_161709230.MP.jpgDiagnóstico diferencial del dolor de cadera.
D7PXL_20260921_161916647.MP.jpgArtritis séptica, sinovitis transitoria y criterios de Kocher.
D8PXL_20260921_162209630.MP.jpgSignos de alerta de maltrato infantil.

Legibilidad: algunas cabeceras, pies de texto y partes inferiores están cortadas u ocultas por personas. No se reconstruyen como transcripción literal. El recordatorio sobre osteomielitis se apoya también en la anotación original.

Contraste clínico, consultado el 22/09/2026: enlaces junto a cada aclaración. Se han utilizado guías del Royal Children’s Hospital, recursos de la Pediatric Orthopaedic Society of North America, la guía PIDS/IDSA de artritis bacteriana pediátrica y el estudio de Caird. Las ampliaciones se limitan a explicar o matizar los contenidos de clase.